viernes, 22 de mayo de 2015

Historia de Domingo antonio sanchez

  Domingo antonio sanchez perdono, nacido en quibor (edo. lara) el 24 de diciembre de 1927, muchas personas creyentes afiman la historia o leyenda del quien denomian como "el santo protector de los choferes" se trató de un trabajador al rededor de los 40 años, residenciado en El Garabatal, conductor de un camión el cual era utilizado para trasaldar cerveza desde Maracaibo a Barquisimeto.

La historia del suceso ocurre una madrugada del 19 de septiembre de 1954 en carora, Sánchez se dirigía al Zulia y en el kilómetro 77 de las recordadas "curvas de San Pablo, En donde su camion se quedó sin frenos, perdiendo el control del mismo y estrellandose a toda velocidad con las defensas del puente sobre la quebrada Las Cruces, nombre atribuido a otros accidentes fatales ocurridos en el mismo lugar.
Domingo Antonio Sánchez pereció en el sitio (actual ubicacion del santuario) y en principio sólo se colocó una cruz recordatoria. Sus restos fueron enterrados en el cementerio buena vista de barquisimeto.

Tumba en el cementerio buena vista:



Refiere la leyenda que pocos días después un conductor de apellido Mambel, también en horas de la noche, se detuvo en el sitio al haberse apagado su carro.
Mientras esperaba en la oscura noche se le presentó un hombre, le tocó el vidrio y le preguntó qué le pasaba. Luego le abrió el capot del vehículo para revisarlo.
Refirió Mambel que el desconocido metió sus manos en el compartimiento del motor y el carro prendió inmediatamente.
                       
Aqui fue donde fallecio domingo luego del choque


El conductor bajó a darle las gracias al desconocido pero no lo encontró. No le dio mucha importancia al hecho pensando que había salido de la carretera hacia el bosque inmediato.
Pero a los pocos días vio una foto de Sánchez y lo reconoció como el mismo que le había puesto en marcha su carro.
La versión comenzó a circular y muchos conductores atribuyeron "favores” a aquel camionero que se convirtió en una leyenda.
Primero hicieron una capillita, la cual se ha venido ampliando con los años ante la necesidad de espacio para colocar las numerosas placas y otros objetos dejados por conductores agradecidos.
Y son muchos quienes, a pesar de no tener que dirigirse por ese tramo carretero, se desvían para rendir tributo al alma de Domingo Antonio Sánchez, así como también se observa la foto del camionero en los vidrios traseros de unos cuantos vehículos que circulan por el país.



Devocion y ritual:

 Cabe destacar lo incalculable de como concurren muchas personas todos los dias del año y son numerosos los conductores con sus vehículos, tanto públicos como privados, provenientes de ciudades como: Maracaibo, Caracas, Barquisimeto, Valencia, entre otras, para recibir los ensalmos y las “contras” que impedirán accidentes de tránsito o el robo del mismo

Libro Capillitas a la orilla del camino
En el referido texto hablan del ánima de Domingo como una de las más famosas de Venezuela, junto a otras a las que la cultura popular criolla les rinde culto.
En el Acervo Histórico de Zulia solo hay un trabajo de investigación que trata brevemente la historia de Domingo, el de las Capillitas a la orilla del camino, y en internet se encuentran ciertos artículos que lo mencionan, pero ninguna información posee versiones de familiares o algún contacto con ellos.
Según Modesta, Domingo era el tercero de cuatro hermanos (todos fallecidos al igual que su esposa) y tuvo cuatro hijos, una hembra y tres varones, de quienes sabe que solo permanecen vivos los dos menores, un varón quien reside en Ciudad Bolívar y la hembra en Acarigua.
Este diario trató de hallarlos a través de algunos colegas de esas regiones, pero lamentaron que la tarea fuese como buscar una aguja en un pajar.



A pesar del anonimato de parientes de Domingo, Modesta aseguró que la hija, de quien no tiene número telefónico, suele visitar el santuario, al igual que centenares de fieles, entre los que ha recibido a sobrevivientes de la tragedia de Vargas y turistas norteamericanos.
Por lo general, los devotos colocan una vela en un altar del santuario, junto a una cerveza, y le piden a Domingo protección para donde vayan a ir, explicó.
Luego de que ponen la lata de cerveza, en su mayoría Zulia por ser la empresa donde trabajó Domingo, agarran otra ya bendecida y la echan sobre el carro, añadió.
Modesta enfatizó que son incontables las personas quienes a diario visitan el lugar, que está abierto las 24 horas durante todo el año.
Álvaro Rojas, transportista de Carora, comentó: Siempre que paso por esta vía lo visito. Para nosotros, los choferes, es nuestro santo de devoción, siempre lo llevamos en mente, porque nos ayuda y nos concede peticiones.

Fotos